Fue en 1967 que las quimeras y anhelos de los empleados empezaron a transformarse en una palpable realidad, liderados por un grupo de quijotes de diferentes puntos del país, que organizadamente dieron vida a la Asociación Nacional de Empleados del Poder Judicial.

Nuestra Asociación nació a la vida, producto de la inquietud visionaria de compañeros, a quienes ningún sacrificio fue impedimento para alcanzar las metas propuestas. Nombrar a algunos de esos gestores sería injusto para aquellos que sin intención puedan ser omitidos.

Fue la ciudad de Talca la que congregó a entusiastas empleados de las Cortes de Apelaciones de Iquique, Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Talca, Chillán, Concepción, Temuco, Valdivia y Punta Arenas, para dar vida a la realización de la Primera Convención Nacional, la que se efectuó los días 10, 11 y 12 de octubre de 1967, encuentro que dio origen a nuestro gremio.

La instauración del “Día del Empleado Judicial” se acordó en la Tercera Convención Nacional, efectuada en la ciudad de Concepción, como recuerdo de aquél 28 de agosto de 1967, en que por primera vez los empleados judiciales realizaron un movimiento en pro de reivindicaciones económicas. Quienes en ese entonces asumieron cargos directivos, se arriesgaron al todo o nada al organizar la primera huelga en el Poder Judicial. Algo inédito, increíble en empleados que hasta entonces solo sabían acatar. Sin duda fue una gestión heroica. Se habían rebelado contra las estructuras arcaicas del Tercer Poder del Estado, dándose a conocer como personas capaces que exigían un trato digno en toda la amplitud de la palabra.

 

HISTÓRICOS LOGROS

Solo para quienes hayan ingresado al servicio con anterioridad a 1967 podrán apreciar en toda su magnitud, las grandes diferencias existentes en nuestro escalafón antes y después de la Asociación. Nuestra institución ha permitido a los empleados socios y no socios, obtener un crecimiento integral, se han obtenido espacios impensados antes de su fundación; ha permitido el contacto directo entre compañeros de distintos lugares del país donde se desempeñan; algunos desafiando climas extremos y caprichosas geografías.

Una de las grandes batallas logradas fue la “Subrogación” que obtienen los Oficiales Primero, al reemplazar al Secretario, ya que antiguamente no se les cancelaba este recargo de trabajo ni se respaldaba en forma alguna la responsabilidad que asumían.

El uniforme que los Oficiales de Sala, actualmente reciben, ha sido otra gestión iniciada y lograda por esta institución.

En diciembre de 1972 se obtuvo la promulgación de la ley 17.877 que fijó una nueva escala de sueldos y reconoció el derecho a percibir una asignación quinquenal, que solo se pagó hasta agosto de 1973, ya que el golpe de estado de septiembre de ese mismo año, arrasó con todo. Esta ley señalaba que: “la primera diferencia de remuneraciones será depositada en una cuenta de ahorros especial, a nombre de la Asociación Nacional de Empleados”, dinero con el cual se adquirió nuestro “Hogar Judicial”, que sirve de alojamiento a los socios de provincia, además de ocuparse para las reuniones que periódicamente realiza el Directorio Nacional.

Otro hito importante de recordar es cuando en el año 1979, la Convención Nacional en forma acertada y valiente, adoptó el acuerdo de un paro de protesta por mejora de remuneraciones, acción que permitió salirse de la Escala Única de Sueldos y obtener el sistema especial de remuneraciones establecido en el D.L. N°3.058 que nos rige hasta hoy.

La condición de institución sólida y el gran quehacer por defender los intereses de sus socios, ha hecho a Anejud Chile merecedora del reconocimiento y prestigio dentro del Poder Judicial y otros gremios, tanto nacionales como internacionales. Muchas son las batallas que se han librado y numerosas las tareas que quedan por hacer, especialmente en estos tiempos en que la modernidad ha tocado las puertas del Poder Judicial con su consiguiente cúmulo de cambios y transformaciones, que han significado un desafió para adaptarse a éstos, y trabajar en unir ideas y elaborar soluciones con el único objetivo de siempre, luchar por los justos derechos de los empleados judiciales.

En la medida que se fortalezca la unidad, y que continúen vigentes los ideales que inspiraron a los forjadores de esta institución, nuestra Asociación Nacional de Empleados del Poder Judicial de Chile se engrandecerá, para continuar luchando por la dignificación de sus asociados, entregándoles tranquilidad y la imprescindible confianza que deben tener en si mismos, para salir airosos ante los desafíos del proceso de cambios que tienen que enfrentar.