Este 7 de junio a la edad de A 85 años de edad, ha partido al descanso eterno el fundador y ex presidente nacional de la Asociación Nacional de Empleados del Poder Judicial, un sentimiento de orfandad y luto inunda los corazones de las y los asociados a este gremio desde Arica a Punta Arenas.

Luis Humberto Cerda Castro, nació en Lebu,  Región del Bio-Bio, el 19 de septiembre de 1936, ingreso al Poder Judicial a la edad de 15 años, en el cargo de Oficial de Sala de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Valparaíso, en donde fue instruido por los funcionarios más antiguos, fue muy bien acogido por los Ministros, por su destacado uso de la máquina de escribir, tenía el atributo que lo destacaba del resto de los funcionarios, muy hábil en dactilografía, muy rápido en el mecanografiado de escritos. Ingresó a estudiar derecho a la edad de 18 años, y fue ascendiendo en su incipiente carrera funcionaria, de hecho, los funcionarios de dicha Corte lo prepararon para redactar fallos, llegando a ser Actuario de la Corte Porteña.

A los 18 años fue llamado a cumplir con el Servicio Militar en la ciudad de Iquique.  A los 21 años fue ascendido como Oficial 1º y es nombrado en el Juzgado de Letras de Talca, incorporándose a la planta como Secretario Subrogante.

El año 1966 concretó la formación del “Club Deportivo Judicial”; entonces tuvo la iniciativa, en conjunto con sus amigos que simpatizaban con la idea de formar una Asociación de funcionarios judiciales, enviando a través de una circular dirigida a todos los oficiales 1º de las Cortes de Apelaciones de todo el país, con la convicción de que estos a su vez, convocarían en sus respectivas jurisdicciones los interesados en embarcarse en la fundación de la Asociación de Empleados del Poder Judicial

Gracias a la trascendente labor de la citada Comisión Organizadora, Anejud iniciará una nueva etapa, la unidad y la disciplina serán la respuesta de estos trabajadores, a sus demandas desde Arica a Punta Arenas, los cuales eligieron al primer directorio nacional, para dar vida a la realización de la Primera Convención Nacional, la que se efectuó en Talca, los días 10, 11 y 12 de octubre de 1967, encuentro que dio nacimiento a nuestro gremio.

La primera directiva, el primer presidente electo fue de la jurisdicción de Santiago “Sandoval”, Luis Cerda fue elegido 1º Vicepresidente, 2º Vicepresidente Francisco “Panchito” Cruz, y “Monsalve”, esta primera directiva nacional no pudo funcionar ya que el presidente presentó su renuncia al poco tiempo de la elección, y entonces asumió Luis Cerda Castro la presidencia.

Para los primeros convencionales, la finalidad de esta Asociación que nacía, quedaría plasmada en su primer Estatuto social, artículo 1º letra a) “Unir a todos los empleados del Poder Judicial, con el objeto de ayudarse mutuamente y procurar el mejoramiento cultural, social, material, y profesional de sus socios”; letra b) “Fomentar la participación de los empleados del Poder Judicial en los organismos públicos encargados de establecer las disposiciones legales, relacionadas con su función como colaboradores en la administración de justicia”; letra c) representar a sus miembros ante las autoridades competentes, cuando se trate de buscar soluciones a los problemas que por razones de su función en el Poder Judicial se le presenten al empleado en cualquier tipo de gestión relacionado con el cumplimiento de sus objetivos”. La instauración del “Día del Empleado Judicial” se acordó en la Tercera Convención Nacional, efectuada en la ciudad de Concepción, gracias a una moción presentada por la asociada Olga Astudillo (Q.E.P.D), como una forma de rendir homenaje …“a aquellos valientes miembros de nuestro escalafón, que el 28 de agosto de 1967, efectuaron un movimiento por justas reivindicaciones económicas, y para recordar a las generaciones futuras, que la unidad y el actuar común, son los únicos caminos para el logro de nuestros objetivos”.

No solamente para quienes hayan ingresado al servicio con anterioridad a 1967 podrán apreciar en toda su magnitud, las grandes diferencias existentes en nuestro escalafón antes y después de la Asociación. Nuestra institución ha permitido a los empleados socios y no socios, obtener un crecimiento integral, se han obtenido espacios impensados antes de su fundación; ha permitido el contacto directo entre compañeros de distintos lugares del país donde se desempeñan; algunos desafiando climas extremos y caprichosas geografías.

Una de las grandes batallas logradas fue la “Subrogación” que obtienen los Oficiales Primero, al reemplazar al Secretario, ya que antiguamente no se les cancelaba este recargo de trabajo ni se respaldaba en forma alguna la responsabilidad que asumían.

En diciembre de 1972 se obtuvo la promulgación de la ley 17.877 que fijó una nueva escala de sueldos y reconoció el derecho a percibir una asignación quinquenal, que solo se pagó hasta agosto de 1973, ya que el golpe de estado de septiembre de ese mismo año, arrasó con todo. Esta ley señalaba que: “la primera diferencia de remuneraciones será depositada en una cuenta de ahorros especial, a nombre de la Asociación Nacional de Empleados”, dinero con el cual se adquirió nuestro “Hogar Judicial”, que sirve de alojamiento a los socios de provincia, además de ocuparse para las reuniones que periódicamente realiza el Directorio Nacional.

Otro hito importante de recordar es cuando en el año 1979, la Convención Nacional en forma acertada y valiente, adoptó el acuerdo de un paro de protesta por mejora de remuneraciones, acción que permitió salirse de la Escala Única de Sueldos y obtener el sistema especial de remuneraciones establecido en el D.L. N°3.058 que nos rige hasta hoy.

La condición de institución sólida y el gran quehacer por defender los intereses de sus socios, ha hecho a Anejud Chile merecedora del reconocimiento y prestigio dentro del Poder Judicial y otros gremios, tanto nacionales como internacionales. Muchas son las batallas que se han librado y numerosas las tareas que quedan por hacer, especialmente en estos tiempos en que la modernidad ha tocado las puertas del Poder Judicial con su consiguiente cúmulo de cambios y transformaciones, que han significado un desafió para adaptarse a éstos, y trabajar en unir ideas y elaborar soluciones con el único objetivo de siempre, luchar por los justos derechos de los empleados judiciales.

En la medida que se fortalezca la unidad, y que continúen vigentes los ideales que inspiraron a los forjadores de esta institución, nuestra Asociación Nacional de Empleados del Poder Judicial de Chile se engrandecerá, para continuar luchando por la dignificación de sus asociados, entregándoles tranquilidad y la imprescindible confianza que deben tener en si mismos, para salir airosos ante los desafíos del proceso de cambios que tienen que enfrentar.

La presidencia de don Luis Cerda Castro se extendió hasta el año 1991, luego de asumir el cargo de Director Zonal de la Corporación Administrativa del Poder Judicial, hecho que lo elevó a la calidad inédita de Presidente Honorario de Anejud, y memorables despedidas por la cesación de su cargo, que en forma magistral condujo a nuestro gremio con bases sólidas, y pilares éticos que sustentan a Anejud Chile en sus 54 años de vida.

Condolencias a la familia de don Luis Cerda Castro, a Anejud Chile, a sus socias, socios y dirigentes/as en este triste día, acompañándolos en su dolor.

Por Karin Mendoza
Vicepresidenta Anejud Chile

Fuente: Libro: Anejud, su historia en primera persona