Los Directores de la Asociación Nacional de Empleados Judiciales (ANEJUD Chile), Marianela Herrera, Andrea Merino y Juan Carlos Hidalgo, participaron en la reciente visita a la Fundación Teletón, junto a autoridades del Poder Judicial, como la ministra de la Corte Suprema, Jéssica González, y representantes de diversas asociaciones gremiales, en un acto que reafirma el compromiso social de nuestra institución.
Durante la jornada, conocieron de cerca la importante labor de rehabilitación e inclusión que realiza la Fundación Teletón en sus 14 centros a lo largo del país, atendiendo a más de 32.000 niños, niñas y jóvenes. La visita y el respaldo del Poder Judicial reflejan el trabajo conjunto y los fundamentos de justicia social y derechos humanos que inspiran nuestra participación en iniciativas solidarias.
La ministra González destacó la dedicación y amor de los profesionales de Teletón, valorando el compromiso del Poder Judicial en apoyar estas acciones que van más allá de lo jurisdiccional, promoviendo una justicia social activa y cercana a la comunidad.
Esta movilización gremial lleva implícito un mensaje político claro cual es que el servicio público no puede estar desconectado del dolor ni de las esperanzas de la ciudadanía. Y menos aún, del bienestar de su propia comunidad interna. Muchas funcionarias y funcionarios judiciales han sido usuarios o familiares de usuarias y usuarios de Teletón. El gremio no se suma desde fuera, sino desde dentro, desde la vivencia compartida de lo que significa enfrentar una rehabilitación en familia.
El presidente nacional de Anejud, Nicolás Santibáñez, valoró la iniciativa -que también fue expuesta en el último Consultivo Nacional- y subrayó su carácter estructurante: “Este tipo de alianzas nos permiten fortalecer los lazos humanos dentro del Poder Judicial. Como gremio no solo defendemos derechos laborales, también promovemos una cultura de solidaridad que nos representa profundamente. La Teletón es una causa país, y nos sentimos parte de ella”.
Anejud Chile apuesta así por una forma de sindicalismo que entiende que los derechos laborales y sociales van de la mano, y que la justicia no se agota en los fallos judiciales, sino que también se expresa en la solidaridad cotidiana
