En una ceremonia cargada de historia y simbolismo, la Asociación Nacional de Empleados y Empleadas del Poder Judicial (Anejud Chile) presentó oficialmente el libro “De la Sombra a la Luz: La evolución laboral de las mujeres del estamento empleados y empleadas en el Poder Judicial de Chile”. La actividad, realizada en Concepción y organizada conjuntamente por el Comité de Igualdad de Género y No Discriminación de Anejud, el Directorio Nacional y el Directorio Regional Concepción-Arauco, se enmarcó en la conmemoración de los 58 años de vida del gremio.
La obra es parte de un trabajo colectivo impulsado por Karin Mendoza Sepúlveda —secretaria nacional de Anejud y responsable del Comité de Igualdad y No Discriminación— y fue presentada como un ejercicio de memoria y de justicia histórica. “Este libro no es un simple registro, es un acto reparador que devuelve voz y rostro a quienes fueron relegadas a la oscuridad”, afirmó Mendoza en su discurso, evocando a las mujeres que, durante décadas, sostuvieron el funcionamiento cotidiano de los tribunales sin figurar en los relatos oficiales .
La dirigenta recordó que desde 1856, cuando las mujeres apenas representaban un 2% del personal judicial, hasta el 59% que son hoy, el camino recorrido ha estado lleno de silencios, discriminaciones y luchas invisibilizadas. “De la sombra a la luz” recoge esas trayectorias, desde quienes copiaban expedientes en silencio hasta quienes lideraron huelgas históricas como la de 1989, desafiando tanto al machismo institucional como a la dictadura .
El lanzamiento contó con la participación del escritor y ex constituyente Jorge Baradit, quien calificó el texto como un “acto de justicia” y destacó a pioneras como Carmen Saldías, Gema Águila, Iris Urzúa y la propia Mendoza. “Este libro ilumina un camino que estuvo oculto: el de mujeres que, pese a ser mayoría en la base del Poder Judicial, han sido minoría en los espacios de liderazgo”, señaló Baradit.
Mendoza, por su parte, fue enfática en plantear que el desafío pendiente es dar el salto de la narrativa a la evidencia empírica: “Necesitamos demostrar con datos las brechas de género que aún persisten, como los techos de cristal y la discriminación en concursos internos, para que se traduzcan en políticas públicas de equidad real” .
Voces y resistencias
El relato del libro también se nutre de anécdotas que simbolizan la evolución de la organización de las funcionarias judiciales. Desde las actividades del Departamento Femenino de 1979 —que organizaba rifas y visitas solidarias— hasta la irrupción de dirigentas en la primera línea de las huelgas, el texto subraya cómo la sororidad y la organización colectiva se transformaron en motor de cambios profundos.
De hecho, en su intervención Baradit conectó la memoria de las trabajadoras judiciales con luchas actuales de docentes, funcionarias de salud y empleadas municipales. “El patrón es el mismo: mujeres que son mayoría en la base, pero minoría en las jefaturas; que cargan con el trabajo de cuidados y soportan precariedad, acoso y violencia. Lo que ocurre en el Poder Judicial ocurre en toda la clase trabajadora chilena”, reforzó el escritor.
La ceremonia reunió a dirigentes y socias de múltiples regiones —Valparaíso, Talca, Santiago, Aconcagua, Talcahuano y Concepción—, además asistió la directora nacional, Marianela Herrera y aliados sindicales y gremiales como Guido Hernández, vocero de No Más AFP, y el abogado de Anejud, Miguel Reyes Poblete. El evento concluyó con un cóctel, en un ambiente fraterno que permitió a los asistentes dialogar sobre la memoria y los desafíos de género en la justicia.
Más allá de la conmemoración, el lanzamiento de “De la Sombra a la Luz” se proyecta como un punto de inflexión: un recordatorio de que la justicia debe practicarse no solo en las sentencias, sino también en la vida laboral de quienes la hacen posible. Como expresó Mendoza: “Este libro es memoria, es denuncia y es propuesta. Nos convoca a honrar a quienes abrieron camino, pero también a comprometernos con quienes vienen detrás. Que no haya más techos de cristal, que no haya más mujeres invisibles, que no haya más justicia a medias” .
