En un fallo que marca un precedente en la defensa de la dignidad y los derechos de las y los trabajadores del Poder Judicial, el Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua, integrado por jueces de la jurisdicción de Talca, dictó sentencia condenatoria contra el juez Luis Hernán Barría Alarcón por el delito de abuso sexual a persona mayor de 14 años, cometido en agosto de 2018. La resolución judicial no solo ratifica la responsabilidad del acusado, sino que también envía un mensaje contundente: la violencia sexual no tiene cabida en el espacio laboral ni en ningún otro ámbito de nuestra sociedad.
La condena impuesta fue de 541 días de presidio menor en su grado medio, pena que se sustituirá por libertad vigilada intensiva bajo estrictas condiciones, entre ellas la prohibición de acercarse a la víctima y su familia, la obligación de participar en programas de tratamiento y la supervisión permanente de un delegado. Además, el condenado deberá registrar su huella genética en el Sistema Nacional de Registro de ADN y pagar las costas del proceso. Aunque la sentencia aún puede ser recurrida mediante nulidad, constituye un paso firme hacia la justicia y la reparación.
Este fallo no puede entenderse sin reconocer la valentía de la víctima, quien enfrentó un camino largo y doloroso para alcanzar justicia. Su decisión de denunciar, sostener el proceso y no retroceder pese a los obstáculos refleja una fuerza ejemplar que abre puertas a que otros casos de violencia sean visibilizados y condenados.
En este recorrido, Anejud Nacional y la directiva regional de O´Higgins se hicieron presentes con acompañamiento, apoyo y solidaridad constante. Desde el inicio, la organización se comprometió a respaldar a la socia afectada, no solo en lo legal, sino también en lo humano, comprendiendo que enfrentar estos procesos requiere un soporte colectivo que dé fuerza frente a la adversidad.
La sentencia nos invita a seguir profundizando en políticas de prevención, protocolos claros y sanciones efectivas contra la violencia laboral y sexual en el Poder Judicial. En ese marco, la labor de Anejud es fundamental, pues se trata no solo de acompañar a las víctimas, sino de transformar las estructuras que han permitido la impunidad y el silencio.
Para Nicolás Santibáñez, presidente nacional de Anejud, “este fallo es una señal clara de que la lucha contra la violencia laboral y sexual en el trabajo no admite titubeos. Valoramos la valentía de nuestra socia que, con dignidad y coraje, enfrentó este proceso. Desde Anejud estuvimos y estaremos siempre presentes, porque defender a las y los trabajadores también es garantizarles espacios seguros, libres de acoso y de abuso”.
