En un nuevo Día Internacional de las y los Trabajadores, desde Anejud Chile levantamos una voz clara y necesaria: no hay democracia plena sin trabajo decente, y no hay justicia posible si quienes la sostienen día a día ven vulnerados sus derechos.
Este 1 de mayo no es solo una conmemoración. Es también un llamado urgente a reconocer el rol esencial que cumplen las funcionarias y funcionarios del Poder Judicial, muchas veces invisibilizados en el debate público, pero fundamentales para garantizar el acceso a la justicia en nuestro país.
En un contexto marcado por profundas transformaciones laborales, por la irrupción de nuevas tecnologías y por el avance de discursos que buscan debilitar la organización colectiva, el movimiento sindical vuelve a situarse como un actor clave en la defensa de derechos. En nuestro caso, esa defensa se expresa con fuerza en la lucha contra la precarización laboral, en la exigencia de condiciones dignas de trabajo y, especialmente, en la erradicación de toda forma de violencia y acoso en los espacios laborales.
Los hechos recientes han evidenciado que el Poder Judicial no está ajeno a estas problemáticas. La histórica sentencia condenatoria por acoso sexual contra un juez marca un punto de inflexión que no puede ser ignorado. Como Anejud, hemos estado y seguiremos estando del lado de las víctimas, acompañando, denunciando y exigiendo transformaciones estructurales que garanticen espacios de trabajo seguros y libres de violencia.
Pero este 1 de mayo también es una fecha para volver a nuestras convicciones históricas. La organización sindical no es un accesorio: es una herramienta indispensable para equilibrar relaciones de poder, para avanzar en derechos y para construir instituciones más justas desde dentro. Cada avance en materia laboral ha sido fruto de la lucha colectiva, y cada retroceso posible nos obliga a redoblar esa misma fuerza.
Hoy más que nunca, reivindicamos el valor de lo público. Reivindicamos el trabajo de quienes sostienen el sistema de justicia, muchas veces en condiciones adversas, con compromiso, vocación y una profunda convicción democrática.
Desde Anejud, hacemos un llamado a fortalecer la unidad, a participar activamente en nuestra organización y a no ceder frente a quienes buscan debilitar los derechos conquistados.
Este 1 de mayo volvemos a la calle!
