Con una alta participación de dirigentes nacionales y regionales, jefaturas de zona y funcionarios notificadores de distintas jurisdicciones del país, este 20 de mayo se desarrolló el webinar “Taller de Ergonomía y Autocuidado”, una iniciativa organizada por la Directora Nacional de Anejud Chile, Andrea Merino Maldonado, en coordinación con la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), orientada a fortalecer la prevención de riesgos y el bienestar integral de las y los trabajadores judiciales.
La actividad se consolidó como un importante espacio de formación y reflexión respecto de las condiciones laborales que enfrentan diariamente quienes desempeñan funciones esenciales para el sistema de justicia, particularmente las y los notificadores, cuya labor en terreno implica importantes exigencias físicas, mentales y ambientales.
La jornada fue inaugurada por el presidente de Anejud Chile, Nicolás Santibáñez, quien relevó la importancia de incorporar la ergonomía y el autocuidado como parte de una política permanente de salud laboral dentro del Poder Judicial. En su intervención, enfatizó que avanzar hacia una cultura organizacional preventiva y humana constituye hoy una necesidad urgente, especialmente considerando las múltiples cargas físicas y emocionales que afectan a las y los funcionarios en el ejercicio cotidiano de sus funciones.
El taller estuvo a cargo del ergónomo de la ACHS, Esteban Vergara Villarroel, magíster en Ergonomía e ingeniero en Prevención de Riesgos, quien cuenta con una extensa trayectoria asesorando al Poder Judicial en materias vinculadas a seguridad y salud ocupacional. Durante la exposición, abordó contenidos relacionados con la identificación de factores de riesgo ergonómico, la carga física y mental del trabajo, las condiciones ambientales, la normativa vigente y diversas herramientas de autocuidado orientadas a prevenir lesiones y enfermedades laborales.
Uno de los aspectos centrales de la jornada fue la reflexión sobre la necesidad de incorporar pausas activas durante las rutas de notificación. Lejos de entenderse como interrupciones del trabajo, estas acciones fueron planteadas como herramientas preventivas fundamentales para resguardar la salud física y mental de las y los trabajadores. Entre sus beneficios, se destacó la disminución del agotamiento muscular, la reducción de lesiones musculoesqueléticas, el mejoramiento de la postura y la concentración, además de contribuir a disminuir el estrés y la fatiga mental asociada a las extensas jornadas en terreno.
La iniciativa fue ampliamente valorada por las y los participantes, quienes destacaron la importancia de abrir espacios formativos que permitan visibilizar problemáticas muchas veces naturalizadas dentro de la función judicial, fortaleciendo además una mirada institucional centrada en el cuidado de las personas.
